<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909</id><updated>2009-02-21T05:18:44.506+01:00</updated><title type='text'>La vida pública de las palabras</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113573791236087794</id><published>2005-12-28T03:44:00.000+01:00</published><updated>2005-12-28T03:46:56.733+01:00</updated><title type='text'>Jünger y la clarividencia (I)</title><content type='html'>Me decía un amigo que los buenos artistas predicen los cambios del futuro porque saben leer muy bien el presente. Hoy me acuerdo de eso leyendo el volumen 1 de los diarios de la segunda guerra mundial, del pensador alemán &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ernst Jünger&lt;/span&gt;. En una nota introductoria del libro escrita en el año 1948 escribe: "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cabe prever que Alemania continuará siendo la que lleve al peor parte cada vez que se agrave la tensión entre el Este y el Oestte. Y esa tensión no disminuirá si las dos enormes potencias cuya aparición en el horizonte vio ya tan claramente Tocqueville se refuerzan cada vez más y atraen hacia sí como dos plos la potencias situadas en el campo intermedio. Esa evolución escindiría a Alemania en una parte Atlántica y una parte continental [...]. Ese es el motivo por el que tenemos obligación precisamente nosotros los alemanes de contribuir a uan solución pacífica; y, dada la actual situación de las cosas, tal aportación nuestra no puede ser más que espiritual".&lt;/span&gt;&lt;font&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;    &lt;/span&gt;Posteriormente, y aún en la nota introductoria, escribe: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"El mundo a cuyo nacimiento estamos asistiendo no será el calco de motivos y principios plasmados de una manera unitaria -surgirá del con flicto, como toda creación. Y uan de las grandes delimitaciones es ante todo la que se traza entre el libre albedrío y la determinación. En nuestra cabeza, en nuestro pecho es donde están los circos en que, vestidos con disfraces del tiempo, se enfrentan la Libertad y el Destino"&lt;/span&gt;&lt;font&gt;. Continuará.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113573791236087794?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113573791236087794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113573791236087794' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113573791236087794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113573791236087794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/12/jnger-y-la-clarividencia-i.html' title='Jünger y la clarividencia (I)'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113499944255214728</id><published>2005-12-19T14:03:00.000+01:00</published><updated>2005-12-19T14:37:22.566+01:00</updated><title type='text'>El último encuentro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/1600/9788478886012IMB.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/320/9788478886012IMB.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pese a que vivió y escribió sus mejores novelas ya exiliado en California, el escritor húngaro Sándor Marai ha irrumpido en España con la fuerza propia de los escritores del este que se nos dieron a conocer en Europa occidental con la caída del muro de Berlín. Escritor prolífico nacido en 1900, autor de más de quince novelas y una autobiografía, ha sido rescatado del olvido por la editorial Mondadori, que ha hecho innumerables reediciones -también en bolsillo- de sus novelas. Este fenómeno empezó hace unos años en España con la editorial Acantilado, que realiza una labor ingente en la edición de autores consagrados de los países del este. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Kapo&lt;/span&gt;, de Alexander Tisma, es uno de los mejores libros que leí el año pasado. Marai forma parte del mismo fenómeno, aunque en su temática no está tan presente el contexto -con la excepción de su autobiografía, cuyo elocuente título es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Confesiones de un burgés- &lt;/span&gt;sino la vivencia de los sentimientos clásicos en todos los contextos y por encima de cualquier sistema. Por eso a veces recurre a ambientar sus novelas en otras épocas, quizás advirtiendo implicitamente que no quieren que le cataloguen como un autor tan imbuido de circunstancias adversas que es incapaz de sustraerse a su desgracia. Al fin y al cabo él vivió muchos años en California y se suicidó allí en el año 89, unos meses antes de que cayera el muro de Berlín.&lt;br /&gt;Quizás sea su mencionada autobiografía y la novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer justa&lt;/span&gt; sus obras más reconocidas. A eso ayuda la incpacidad del subconsicnete colectivo de reconocer que a veces las mejores obras son las que tienen menos páginas. Que no son ensayos o borradores de novelones imprescindibles. Pero ese es otro tema. Quiero centrarme en una de sus novelas breves, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El último encuentro&lt;/span&gt;, que adolece de muchas virtudes pero también de algunos puntos débiles que me hacen cuestionar el exceso de fama que se ha ganado postumanente Sándor Marai entre nosotros.&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El último encuentro&lt;/span&gt; narra el encuentro de dos amigos de la infancia y juventud que, por diversas razones que se irán descubriendo a lo largo del relato, llevan cuarenta años sin verse. Ahora los dos son ancianos y hablan durante toda la noche del por qué de su separación traumática. Paralelamente el autor nos va describiendo la infancia y la adolescencia de ambos, su vida en común en la casa, sus peripecias compartidas en la academia militar vienesa del imperio austrohúngaro. Nada que reprochar a esa parte de la novela, convencionalmente narrada, aunque con una elegancia digna de elogio. Es sin embargo en la parte del monólgo que, más o menos hacia la mitad de la novela, el traicionado empieza a decir al traidor, cuando la novela pierde credibilidad en pos de un lenguaje ampuloso y solemne que emplaza a un exceso de complicidad entre el lector y el narrador que no se sositienen narrativamente en función de los flash backs que componen la primera parte. Quiero decir que a mínimo que se cuestionen los presupuestos y afirmaciones categóricas del escritor, la novela se desmonta y cae por su propio peso. Esta estructura, recurrente en sus novelas, de preparar la situación para un monólogo final tiene mucho de moralista, que no sería objetable si la preparación hubiera dejado un suelo sólido donde construir un discurso razonado. Pero afirmaciones tan contundentes como "la amistad es un ente que todo lo puede", o "la unión que sentíamos estaba más allá de cualquier razonamiento, era algo casi divino lo que nos unía", entre otras, tienen las consistencia del lugar común y la inconsitencia de una fe. Solo desde una lectura acrítica, dejándose llevar, se puede decir que la novela es buena. A mínimo que analicemos, la novela va cayendo en un tópico tras otro, adornado, eso sí, con una prosa elegante que maquilla y disfraza hasta casi engañarnos.&lt;br /&gt; Autor efectista y eficaz, hará las delicias de los lectores que buscan sólo un pasatiempo. Para los lectores que deseen encontrar significados, Sandor Marai no terminará de convencer, cuando no decepcionará. Ahora se entienden tantas reediciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113499944255214728?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113499944255214728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113499944255214728' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113499944255214728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113499944255214728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/12/el-ltimo-encuentro.html' title='El último encuentro'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113449983874351859</id><published>2005-12-13T19:45:00.000+01:00</published><updated>2005-12-13T19:50:38.756+01:00</updated><title type='text'>Buenos Días, noche. El caso Aldo Moro</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Hay películas que, más allá de su calidad técnica y la torpeza del director, embargan al espectador por lo atractivo del tema. Películas con las que uno aparca la fijación por las formas por la obsesión por el fondo. Aunque cierto es que también podrían aunarse las dos cosas. Pero eso no ocurre siempre, y para el caso es lo mismo: no quiero hablar de cine, sino de una historia que, en todos los formatos artísticos que se ha contado, me ha interesado y sobrecogido. Hablo del secuestro y posterior ejecución del presidente de la democracia cristiana y ex primer ministro italiano, Aldo Moro, en 1978 a manos de las Brigadas Rojas. &lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Le pregunto a mi padre por el impacto que tuvo tal noticia en España. Dice que no recuerda una gran repercusión, y lo achaca a las inquietudes propias de la España de entonces, embarcada en plena transición a la democracia. Hace una alusión general a los años de plomo y me dice que no&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/1600/GR92_moro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/320/GR92_moro.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt; ha visto &lt;i&gt;Buenos días, noche&lt;/i&gt;, la película de Marco Bellocchio que refleja su cautiverio y que motivó mi interés por el tema. &lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me llamó la atención el ambiente decadente y pesado –años de plomo- que refleja la película. En ésta apenas se hacen alusiones a otros asesinatos, a otros grupos terroristas, pero el ambiente lo sugiere y esta capacidad de transmitir más allá de una explicación detallada, se encuentra entre los mayores activos de una película que no saca todo el partido posible al tema. Las breves escenas de las conversaciones de Moro con sus secuestradores, cada vez más impacientes ante la negativa del gobierno de Andreotti a la negociación pese a la reiterada petición del presidente de su partido, el nerviosismo de los secuestradores ante el rechazo del Partido Comunista Italiano a su acción criminal, las vacilaciones de algunos de los integrantes del comando...Todo ello se entrelaza en una historia que lleva inevitablemente a preguntarse el por qué del secuestro, la ineficacia en su protección, el fracaso de su búsqueda, la negativa de los suyos a la negociación.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La película no pretende dar respuestas a estas preguntas, aunque inevitablemente inocula en el espectador la intriga y le conduce a ellas. Imprescindible para saber –e indignarse- más sobre los pormenores es el libro &lt;i&gt;El caso Aldo Moro&lt;/i&gt;, del siciliano Leonardo Sciascia, magistral autor que analiza y disecciona las cartas que un Moro dado por desquiciado por los suyos enviaba desde la “carcel del pueblo” pidiendo un esfuerzo para salvar su vida. Sciascia niega la mayor y descubre en la correspondencia del reo una mente lúcida, coherente con los postulados políticos que siempre mantuvo en libertad, también sobre el espinoso tema de la negociación con grupos terroristas. La “razón de estado” es para el autor y el secuestrado, una manera fácil de limpiar el nombre de Italia, una oportunidad inigualable que la clase política aprovecha para redimir a la patria de sus corrupciones atávicas (inseguridad jurídica, comisiones, extorsión mafiosa, etc.), lo que en último término permitía al &lt;i&gt;establisment&lt;/i&gt; continuar con sus desfalcos y connivencias criminales. Habían dado muestras de que, aunque para desgracia de Moro fuera en el caso que le concernía, la clase política atendía a verdaderas razones de interés general. Él fue así, tal y como de manera magistral y didáctica nos muestra Sciascia, un chivo expiatorio, un regalo de la providencia. &lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No sólo hay evidencias de esto por el hecho palmario y bien documentado de que convenía su secuestro y muerte, sino por la investigación que el propio Sciascia, a la sazón diputado del Partido Radical, hizo en la comisión de investigación que estudiaba el secuestro, los fallos de la seguridad del presidente de la democracia cristiana y la torpeza, cuando no la nula voluntad, de la búsqueda del secuestrado. &lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A modo de apéndice de su libro, el autor transcribe su intervención en la comisión de investigación y demuestra a la manera de un fiscal que todo lo relacionado con el secuestro de Aldo Moro está plagado de irregularidades, de fundadas sospechas sobre el escaso interés que tenían las autoridades de encontrar al artífice de ese gobierno que ahora lo daba por perturbado. La manera en que se organizó su búsqueda, con un despliegue hecho más con la intención de asombrar a la opinión pública que por un interés real de encontrar a Moro, la coincidencia de que el piso franco de los terroristas fuera el único del edificio que no se registró, son hechos que acrecientan las dudas, cuando no crean indicios de que no convenía la libertad de un hombre que fue coherente hasta el final y que murió profundamente decepcionado, sin comprender la actitud de los que hasta hacía unos días consideraba sus compañeros y amigos. Y es esta soledad, ese desencanto, esa tristeza infinita que las cartas de Moro –y la película- muestran lo que más conmueve de esta historia macabra.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No sorprende tanto ahora la singularidad de la clase política Italiana de la actualidad. Berlusconi es hijo de esta piara, lo que lleva a pensar que el proceso de “Manos Limpias” iniciado hace unos años no era más que otro artificio de la clase política para renovar por unos años su licencia de desfalco. Lo más triste es que parezca que la diferencia con antaño no es la honestidad de la clase política, sino la desaparición de las brigadas rojas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113449983874351859?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113449983874351859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113449983874351859' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113449983874351859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113449983874351859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/12/buenos-das-noche-el-caso-aldo-moro.html' title='Buenos Días, noche. El caso Aldo Moro'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113352344012287223</id><published>2005-12-02T12:29:00.000+01:00</published><updated>2005-12-02T12:37:20.133+01:00</updated><title type='text'>Pa habernos matao</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las imágenes del accidente y posterior rescate de Mariano Rajoy y acompañantes en la plaza de toros de Móstoles son impactantes. La manera en que el helicóptero sube y posteriormente va perdiendo fuerza parece la plasmación real del pensamiento negro del común de los pasajeros de los aviones comerciales al despegar: que mientras va subiendo los motores pierdan fuerza y el aparato empiece a descender, primero lentamente, casi impeceptible, para luego estrellarse en un estruendo sin supervivientes. En Málaga tenemos el consuelo de caer sobre el mar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113352344012287223?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113352344012287223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113352344012287223' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113352344012287223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113352344012287223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/12/pa-habernos-matao.html' title='Pa habernos matao'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113198957860245423</id><published>2005-11-14T18:16:00.000+01:00</published><updated>2005-11-14T18:32:58.613+01:00</updated><title type='text'>Sobre el pesimismo. Testimonio de Václav Havel</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/1600/havel_olga.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/320/havel_olga.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el pesimismo hace acto de presencia muchas veces en estos foros, reproduzco un extracto de una de las cartas que componen el Libro "Cartas a Olga", con las que Vaclav Hável llenó los días de cautiverio en frías e inhóspitas prisiones chequoeslovacas. El libro es un ejemplo de amor e intento de comprensión, también de lo que por su condición de preso político debería resultar más incomprensible: la misma condena y a quienes la decidieron. El libro alterna la más estricta crónica carcelaria con la más profunda reflexión filosófica, la más cruda exposición de la melancolía con una explicación metafísica del amor a su añorada Olga. Ahí va este testimonio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Hay signos visibles de esa clase de "revolución existencial" en el mundo de hoy? No puedo dejar de creer que si uno está abierto a la esperanza, puede encontrar tímidas señales en muchas cosas: en los movimeintos de rebelión de la juventud, en los verdaderos movimientos por la paz, en distintas iniciativas para defender los derechos humanos, en movimientos por defender la liberación (mientras no degeneren en intentos de reemplazar una clase de terror por otra), en distintos esfuerzos regeneradores religiosos y ecuménicos, iniciativas ecológicas, o sea en todos los intentos que van apareciendo y tienen por objetivo establecer comunidades llenas de autenticidad y de sentido que se rebelan contra un mundo en crisis, no limitándose a escapar de él sino decidiendo dedicar todos sus esfuerzos -con una visión clara, con reflexión y humildad que siempre acompaña la verdadera fe -a asumir la responsabilidad por el estado del mundo". Carta 143, Václav Havel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113198957860245423?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113198957860245423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113198957860245423' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113198957860245423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113198957860245423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/11/sobre-el-pesimismo-testimonio-de-vclav_14.html' title='Sobre el pesimismo. Testimonio de Václav Havel'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113075583713027136</id><published>2005-10-31T11:46:00.000+01:00</published><updated>2005-10-31T11:50:37.136+01:00</updated><title type='text'>El otoño de la inteligencia</title><content type='html'>El otoño está ya entre nosotros y pronto empezarán a caer las hojas caducas de los árboles de las ciudades. Esta estación estimula la melancolía y las depresiones, los días duran menos y todo tiene, más que la nochevieja, un aire a despedida y nuevo comienzo que nos sumerge en la más severa de las rutinas, la del eterno retorno, la que siempre vuelve al mismo sitio por mucho que avancemos, la que nos oprime con su decadencia y nos enferma con su cambiante clima.&lt;br /&gt;            El verano y el invierno son las estaciones puras, en las que hace calor en una y frío en otra. La primavera y el otoño parecen sin embargo estaciones de tránsito, temporadas que la providencia nos concede para aclimatarnos a los dos verdaderos estados de la alma. El verano todo lo trastorna, no tanto por el calor, sino por las vacaciones, pero junto al invierno de la rutina aceptada son las estaciones en las que el carácter suele ser más plano, con menos sobresaltos respecto a lo que uno considera que es de manera general su forma de ser y de sentir. La primavera, con el renacer de la naturaleza provoca en muchos un estado de optimismo y alegría mayor que en otras estaciones. Las tardes empiezan a alargarse, la temperatura se va haciendo cada vez más plácida y vamos sustituyendo los concurridos bares de horrible calefacción e insoportable algarabía por las agradables terrazas. Todo tiene un cierto aroma a recompensa por un año de trabajo y sinsabores. El otoño es el ocaso, un ocaso que marca algo a veces más insoportable que la muerte: la implacabilidad de la repetición.&lt;br /&gt;            En España el otoño llega por partida doble y ha sido anunciado con muchos meses de antelación. Junto a las hojas amarillas y naranjas caídas de los árboles descansan reflexiones, pensamientos, lecturas, opiniones y análisis razonados que se han caído de los árboles de la inteligencia colectiva. Es en este otoño cuando uno puede darse cuenta de que son más las mentes de inteligencia caduca que las de inteligencia perenne. Esperemos, está vez con alegría, que la repetición del ciclo se produzca y vuelvan a brotar en las mentes españolas algunas pequeñas hojas que nos traigan algo de sosiego y tranquilidad sobre la perdurabilidad del oxígeno que respiramos.&lt;br /&gt;            Son necesarios este año más operarios que nunca para limpiar las calles de hojas secas. Muchas provenientes del noreste (donde hay un presidente que más que gobernar se dedica a podar) , muchas en las mediaciones de las emisoras de radio, muchísimas -¡por dios manden refuerzos!- bajo el portavoz oficioso de las sotanas y sus compañeros de causa, otras venidas de redacciones de prensa panfletaria, muchas en las barras de los bares tras las tertulias improvisadas, otras, las que más tiempo llevan yaciendo en nuestras calles, las que cayeron de los árboles de la calle Génova, ante cuya severidad los operarios dictaminaron que para que volvieran a brotar hojas nuevas sería necesario quitar los viejos árboles y plantar otros nuevos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113075583713027136?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113075583713027136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113075583713027136' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113075583713027136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113075583713027136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/10/el-otoo-de-la-inteligencia.html' title='El otoño de la inteligencia'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113025472413882758</id><published>2005-10-25T17:03:00.000+02:00</published><updated>2005-10-25T17:40:31.973+02:00</updated><title type='text'>Berlín: Juegan los niños</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/1600/100_1510.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2297/1780/320/100_1510.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Jamás podremos rescatar del todo lo que olvidamos. Quizás esté bien que así. El choque que produciría recuperarlo sería tan destructor que al instante deberíamos dejar de comprender nuestra nostalgia. De otra manera lo comprendemos, y tanto mejor, cuanto más profundo yace en nosotros lo olvidado".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;                                            Walter Benjamin&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;                       &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;                                  Berlín es una ciudad saturada de historia. A cada paso hay un monumento, una placa conmemorativa o un museo que recuerda el pasado esplendoroso y trágico de la capital alemana. Los más antiguos resaltan el pasado glorioso de la entonces capital del estado prusiano, sus victorias contra los franceses, sus personajes históricos, algo que en mayor o menor medida hacen todas las naciones del mundo. Los nuevos sin embargo recuerdan aquellas atrocidades de las que fue capaz una de las naciones más culta y avanzadas del mundo. El ascenso del nazismo, la persecución y el holocausto judío, la segunda guerra mundial o la partición de Alemanía en la guerra fría son acontecimientos históricos constantemente recordados al pasear por las calles berlinesas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es elocuente cómo todo lo que se hizo antes de la guerra tiene un halo impresial casi grotesco: las anchas avenidas, los gigantescos parques, los edificios solemnes y sobrios, y cómo lo que se hizo a partir de entonces en el Berlín occidental (el oriental es un caso excepcional de megalomanía antiestética) y en toda la ciudadtras la caída del muro, ha sido humilde, discreto a veces, trasluciendo en la forma y los motivos que ahora toman los proyectos un verdadero sentimiento de culpa, una incomprensión tan grande hacia su pasado como la que sentimos nosotros, visitantes ocasionales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por supuesto que hay edificios nuevos espectaculares en Berlín, especialmente desde que, tras la recuperación de la ciudad como capital de de la Alemania unificada, se produjo una importante inyección de dinero para adecentarla, pero nada comparable a la grandiosidad que uno intuye que tuvieron en su época el Tiertgarten, la avenida Unter den Linden, la cancillería o el Reichtag. Lo que ahora se hace en Berlín es un signo de normalidad, de rápida integración en una modernidad de la que se quedó descolgada durante más de cuarenta años de guerra fría y macabros juegos de geoestrategia política. Lo que había era una arquitectura, un estilo, una grandiosidad que deja ver una antigua mentalidad imperial que, quizás no por casualidad, desembocó en dos guerras mundiales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un museo recuerdan los efectos catastróficos de la inflación en la Alemania de los años veinte. Gente que perdió sus pensiones, sus ahorros de toda una vida, sus casas sus posesiones. Allí, en la lejanía irremediable que dan el paso de los años, el blanco y negro de las fotos y la comodidad de los museos, se tiende a pensar que eso ya no ocurre, que hay procesos históricos que fueron tan nocivos que se sacaron lecciones duraderas. Quizás por eso los niños (y los no tan niños) juegan en el monumento de homenaje a los judíos asesinados en el holocausto. El recinto, diseñado por el arquitecto Peter Esennman consiste en cerca de tres mil bloques de cemento de diferentes alturas levantados unos metros la puerta de Brandemburgo, emblema histórico de la división del mundo. Sin embargo, los niños y sus condescendientes padres no parecen subyugados por este peso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Narraba el tristemente desaparecido escritor aleman W.G. Sebald en su &lt;em&gt;Historia natural de la destrucción&lt;/em&gt; cómo el arte alemán había obviado durante más de cincuenta años los desmanes que, como los bombardeos indiscriminados sobre ciudades alemanas ya vencidas, habían cometido los aliados. Su narración era una manera de vindicación de la memoria de ese otro lado de esa guerra incontestada y moral que fue la librada contra el fascismo (sí, se olvidaron de España). No expresaba este libro sino un movimiento de fondo en la mentalidad alemana: ahora, sin dejar de reconocer la culpa de sus antepasados, todo se ve con otro prisma. A esto ha ayudado mucho la evolución moderna de la sociedad, en la que la nación como sujeto pierde protagonismo frente al individuo con derechos y deberes. Así es posible conocer y aprender. Antes sólo era posible conocer y avergonzarse, caldo de cultivo de la resignación y la venganza, lección que no sacamos tras la primera guerra mundial y que tan trágicas consecuencias deparó. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los niños juegan en el monumento, corren, saltan, mientras los padres descansan y toman fotos de la puerta de Brandemburgo y la cúpula del Reichtag. Quizás muchos se sientan con razón ofendidos por su actitud. Sin embargo me pregunto si no es todo esto el símbolo más palpable de la normalidad recuperada, que era lo que todos ansiaban en este país y su atribulada capital. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113025472413882758?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113025472413882758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113025472413882758' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113025472413882758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113025472413882758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/10/berln-juegan-los-nios.html' title='Berlín: Juegan los niños'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18244909.post-113018638247151036</id><published>2005-10-24T22:19:00.000+02:00</published><updated>2005-10-24T22:39:42.476+02:00</updated><title type='text'>La participación</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algunos avances de la tecnología  se nos presentan como extravagancias de las que creemos ser capaces de sustraernos. No hace muchos años oíamos a amigos o conocidos venir impactados de Japón o Corea (del Sur, por supuesto) pues todo el mundo portaba un teléfono móvil, incluso, contaban alarmados, los adolescentes. Todos conocemos el paso de los tiempos, cuántas resistencias iniciales se ha llevado la posesión del preciado móvil. Nos es dificil imaginar cómo era la vida antes sin conceptos como SMS, saldo del móvil, llamada perdida.&lt;br /&gt;Con el auge de los blogs pasa algo parecido. Hasta hace poco eran estravagancias de los avanzados en internet, algo de frikis. Por otro lado, se asociaba el blog a un cuaderno de bitácora de alguien que tiene una posición social que le otorga opinión &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ex cátedra&lt;/span&gt; sobre algo. Pero el blog se ha convertido en algo más, un nuevo instrumento que la tecnología y la libertad (en China hay tecnología pero no libertad, con lo que los blogs y la mayoría de páginas webs estàn vetadas) ofrece al ciudadano de sentirse partícipe en un mundo que cada vez se construye menos de arriba hacia abajo y más de abajo hacia arriba. El blog, como los chats, como internet en sí mismo,  es otro de los isntrumentos que nos van a servir para cimentar la sociedad civil, una democracia más participativa. Sí, tenemos entre manos un precioso aparato. Es por ello que el blog, al igual que antes el móvil, se extiende entre nosotros. Yo, como antes me pasó con el teléfono, nohe podido sustraerme a la tentación de dar mi opinión a quien le pueda interesar y contribuir en la medida de lo posible a un debate interesante.&lt;br /&gt;Creo que era Antonio Machado quien invitaba a los jóvenes a hacer política, aduciendo que la política se iba a hacer de todas formas y que si ellos no participaban corrían el riesgo de que esta fuera contra ellos. Algo así se podría extrapolar a internet y los blogs. Opinad, debatid, porque si no lo  haceís corréis el riesgo de que opinen por vosotros.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18244909-113018638247151036?l=nonogm.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonogm.blogspot.com/feeds/113018638247151036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18244909&amp;postID=113018638247151036' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113018638247151036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18244909/posts/default/113018638247151036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonogm.blogspot.com/2005/10/la-participacin.html' title='La participación'/><author><name>Nono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12146348029733050724</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10258618778793572024'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry></feed>